¿Te diriges a donde realmente quieres ir?

¿Te diriges a donde realmente quieres ir?

¿Realmente te diriges a dónde quiere ir?

 

¡Hola! ¿Me puedes ayudar a salir de aquí? – Eso depende de dónde te quieras dirigir- Me da igual, solo quiero salir de aquí- Entonces da igual el camino que elijas-

 

Alicia en el país de las maravillas

 

Cada vez me gusta más esta escena de la película a la que hago referencia. Nos dejamos la piel todos los días en el trabajo o en nuestros proyectos, sin embargo, algo falla en la ecuación, si sumas 1+3, el resultado está claro que tendría que ser 4, pero esta lógica matemática no funciona cuando hablamos de conseguir cosas, alcanzar logros o cumplir sueños, ¿por qué?.

 

Mi respuesta a esta cuestión es que no nos marcamos un punto al que llegar, un objetivo que alcanzar, una meta con la que comprometerse, está claro que depende mucho del trabajo que desempeñes, o quizás no, si trabajas por cuenta ajena y no tienes paralelamente un proyecto propio, algún reto mayor por el que trabajar, y lo haces por un trabajo nutricional (son los trabajos que se hacen para poder pagar la hipoteca, comer y tirar palante) está claro que no te habrás planteado nunca llegar a ningún destino más allá de donde te lleve tu día a día, pero si eres de los que quiere tomar el control de su vida y hacer de ella algo realmente memorable, entonces tienes que empezar a plantearte que rumbo está llevando tu vida, pondré un ejemplo propio para que se entienda mejor.

 

Hasta hace unos pocos años parecía que iba a estar toda mi vida detrás de la barra de un bar, hace 17 años que soy empresario de hostelería y eso era lo que hacía estar en mi negocio de hostelería, hasta que empecé a plantearme si era así como quería vivir para siempre o si habría otra forma de vivir mi propia vida, empecé a leer libros, todos los libros que podía y a ir a seminarios de desarrollo personal, y fue entonces cuando me di cuenta de que esa sensación que me acompañaba en los últimos años se podía materializar, en realidad eran fantasías ya que sinceramente yo sabía que nunca enseñaría todo lo que estaba aprendiendo en esos libros, ni nada de desarrollo personal ni de crecimiento ni las técnicas y herramientas sobre productividad personal que tanto me habían hecho mejorar, ¿Por qué?, por el miedo, ¿A qué? Pues al miedo al qué dirán al miedo, a quedar en ridículo, al miedo a hablar en público ( 2º miedo después de la muerte según un estudio en USA), en fin a toda esa lista de miedos absurdos que nuestra mente tiene programados como si de un software que viene de casa se tratará.

 

Sin embargo fueron esos mismos libros y seminarios los que me ayudaron y me dieron la solución, empecé a trabajar sobre mis paradigmas (la forma en que veía la vida) y mis creencias limitantes, empecé a trabajar en los seminarios a vencer el miedo, para eso me hicieron romper flechas con el cuello, si si, con el cuello, también me fui a Londres a formarme con uno de los mayores expertos sobre finanzas y crecimiento personal, me hizo caminar por brasas a 2000 grados (calentito, calentito), y después de hacer todas estas cosas y muchas más,¿ cómo no iba a ser capaz de hablar en público y empezar a mejorar las vidas de miles de personas?, pero quedaba una última cosa, que es de lo que estamos hablando aquí todo el rato, en todos los libros que leía siempre aparecía la palabra Misión, propósito, ¿Qué era todo eso?, en realidad se trata de lo que intento transmitirte en este post, saber a dónde te diriges, como dice Steven Covey en uno de sus libros, trabajar y dedicar toda tu vida a subir por la escalera del éxito, o simplemente subir cada uno de los escalones que te va ofreciendo la vida sin más ( esto último lo añado yo) y darte cuenta allí arriba justo en el último escalón de que te habías subido a la escalera equivocada, ¡Wow! Toda una vida trabajando en algo que no te gusta, donde no disfrutas con lo que haces, donde no estas a gusto, con gente que no comparte tus mismos valores, ¿Tiene sentido vivir así? Y lo peor de todo es que al llegar a la meta te das cuenta que te apuntaste a la carrera equivocada.

 

Por eso creo que deberías sentarte una tarde y empezar a pensar sobre lo que realmente quieres para tu vida, tienes que ser proactivo y empezar a elegir a dónde quieres llegar, y no coger el camino que otros han elegido para ti, todo esto suena a palabrerías, todo esto lo oímos de personas extraordinarias con varias carreras que hablan muchos idiomas o que han sido grandes cirujanos y que ahora se dedican a compartir las enseñanzas ancestrales de algún grupo de monjes del Himalaya, pero fíjate que te lo está contando alguien que solo tiene el graduado escolar (EGB) un niño que tuvo dislexia en los años 80 donde si eras disléxico, eras un niño lento, atrasado o muuuuy tonto, y que justo ahora en este momento tengo dos empresas, y que mientras yo escribo este post (10:00h mes de Julio) tomándome un zumo de frutas por cierto, hay que gente extraordinaria que hace que mi empresa vaya como un tiro y no solo eso sino que me dedico a dar conferencias y a impartir cursos de productividad y desarrollo personal a trabajadores y empresas, algunas de las cuales facturan varios millones de euros, además me pagan por que les haga sesiones de mentoring (sesiones individuales donde enseño todo lo que se sobre productividad) ¿No vas a poder hacerlo tú?. Como última reflexión me gustaría insistir en que te asegures de elegir tú el camino que quieres recorrer y el destino final donde quieras llegar.

 

Recibe un afectuoso abrazo.